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La lágrima del cocodrilo

Artículos de Diseño.

RETOS ACTUALES DEL DISEÑO Y CREACIÓN DE PRODUCTOS

APLICABLE A UN PAÍS LIMITADO COMO EL ECUADOR

Si bien el Ecuador es un país pequeño con grandes recursos humanos con talento en el área creativa, no puede dar la espalda al sinnúmero de inconvenientes y trabas que tiene, tanto burocráticas como de procesos, para poder emprender en algún tipo de negocio personal o empresarial en el área de la creación de productos que más tarde ingresarían al mercado nacional.

Es importante saber que los diseñadores, antiguamente conocidos como los genios inventores, son el pilar fundamental de cada objeto material que facilita la vida cotidiana, sea como herramienta, elemento utilitario o simplemente componente decorativo que transmite sensaciones y emociones de bienestar. Atrás de ese objeto físico, está la creatividad de un diseñador.

El desarrollo de la tecnología en la actualidad; permite compartir conocimiento e ideas en milésimas de segundos a través de una plataforma o red social alrededor del mundo; y, lo sorprendente es que ya todo está hecho, o casi todo. Los adelantos en diseño estratégico y sustentable están muy avanzados en Europa y Norte América, esto, sin duda, con el apoyo de la tecnología perfeccionada en Asia. En ese contexto, El Ecuador como país emergente, absorbe tan solo un poco de lo que los verdaderos monstruos nos comparten desde el exterior.

Sin embargo, la idiosincrasia de un país pequeño con un mercado comercial igual de pequeño, que lucha día a día contra la competencia a todo nivel, no puede impedir que el vecino ponga el mismo negocio en la vereda de enfrente, porque ve que su “competidor” tiene siempre compradores y el mercadeo es lucrativo; ¿entonces, como ingresa al mercado?, simplemente bajando sus precios, solo los baja, no los calcula tan siquiera para saber si reduciendo el precio puede obtener algún tipo de ganancia por sobre los costos. Al final lo único que consigue es dañar el mercado, no solo por la baja del precio que todos se ven obligados a implementar, sino porque el esfuerzo no es valorado por el público comprador; al contrario, se ve consumido por el desprecio a la labor intelectual.

Empezar el proceso de diseño es complejo. Luego de varias practicas combinatorias se llega al modelo final, al prototipo que logra fusionar diseño, producto, valor y ganancia. La gente que valora el arte a la larga reconoce el esfuerzo detrás de cada objeto no tecnológico que se vende, en la actualidad, en plataformas o redes sociales, siempre y cuando se logre introducir el producto en esa cadena de comercio a nivel nacional; pues, con ese sistema, el producto adquiere más valor, es más reconocido, asegura  ventas más constantes y posiblemente menos competencia dentro del mismo género, ya que las grandes cadenas se encargan de ofrecer muchas alternativas, sin ser competencia entre sí, de una manera estructurada y programada, como socio estratégico del producto.

Llegar a ingresar en estas cadenas tampoco es un proceso sencillo, se debe pasar muchos filtros, negociar con muchas personas encargadas de diferentes áreas de la pirámide comercial, para que, a la final, el jefe de cada área dé el visto bueno luego de analizar que el producto traerá beneficios para su empresa comercial. Es ahí cuando el diseñador cree que ha logrado traspasar la frontera entre ser un emprendedor de ideas abstractas geniales a ser un inventor de ideas plasmadas en un objeto físico que puede y tiene las condiciones para llegar a ser exitoso y permanecer en el mercado.

En resumen, diseñar en un país limitado como el Ecuador es tarea de valientes, ¿Que se puede? Si se puede, pero acometiendo todos los procedimientos legales y regulatorios, empezando desde los trámites burocráticos como abrir una empresa, importar maquinaria, conseguir materia prima a un precio decente y terminando con la generación de una idea ganadora que traiga réditos económicos. 

La gente debe entender el riesgo económico y ocupacional que conlleva esta profesión, es una actividad que a la larga despechará a muchos diseñadores y decepcionará a algunos más. 

Dis. Hugo Paredes Alvear

Febrero 2024